2024-06-14

Lectura sobre los últimos acontecimientos represivos

Estos ataques atentan directamente contra nuestros derechos colectivos más elementales, como los derechos de organización, reunión, movilización y libertad de expresión.

En las últimas semanas diferentes cuerpos policiales han llevado a cabo fuertes acciones represivas en Euskal Herria. La Policía Francesa ha efectuado redadas en Urruña y la Española en Iruñea, deteniendo a decenas de personas.

Los cipayos han llevado a cabo violentos ataques en Tolosa, Donostia, Gasteiz y Bilbo provocando varios heridos graves e infiltrando a policías en las movilizaciones.

Si alguien creía que la represión era cosa del pasado, estos hechos evidencian que se equivocaba. Porque en el capitalismo la represión nunca desaparece, sino que se adapta a las circunstancias y a la resitencia con la que se encuentra.

Los ataques que hemos mencionado son graves, pero no sólo por los daños individuales que han causado. Estos ataques atentan directamente contra nuestros derechos colectivos más elementales, como los derechos de organización, reunión, movilización y libertad de expresión.

La policía no acude a las manifestaciones para garantizar este derecho, sino para impedirlo y atacarlo y sembrar el miedo. Porque su función no es defender a la clase trabajadora. Su función es mantener el orden burgués.

Asimismo, el acoso a los militantes políticos es constante y en la Audiencia Nacional española se siguen rellenando dosieres contra las diferentes organizaciones políticas de Euskal Herria.Tinko quiere solidarizarse con las personas y organizaciones que han sufrido la represión en las últimas semanas y sobre todo reafirmar la idea central que ha defendido desde su creación: la necesidad de aunar fuerzas en torno a unos mínimos frente a la represión.

Los derechos de organización, reunión, movilización y libertad de expresión son los puntos mínimos para garantizar nuestros derechos políticos. Nosotros seguiremos trabajando por ese objetivo.

En defensa de los militantes políticos, ¡amnistía total!